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ENTREVISTA AL
SUBCOMANDANTE MARCOS
POR GLORIA MUÑOZ
Marzo 21, 1994


Selva Lacandona, Chiapas.- "El 21 de agosto todas las abstenciones serán un voto para el Ejército zapatista, para la lucha armada toda... para la guerra", advierte el subcomandante Marcos en la tercera entrevista concedida a PUNTO.

Marcos explica que puede haber más caminos para el cambio, "la vía electoral, por ejemplo"; señala que la lucha armada "a lo mejor ya cumplió su parte y ahora se tienen que aprovechar los espacios que abrió"; pero está claro en que "tienen que pasar más cosas, pues si todo se queda como está, el sistema se recuperará fácilmente y no pasará nada, como en 1968, como en 1971, como en 1988..."

Entrevistado en una comunidad zapatista enclavada en la Selva Lacandona, a donde PUNTO llegó desde el pasado 8 de marzo, el subcomandante, sentado en una banca de madera ubicada bajo un techo de paja, advierte que las acciones de los ganaderos "se están saliendo del control del gobierno".

Se están armando las 'guardias blancas', dice, y "la situación allá afuera se está poniendo muy difícil". La verdadera solución al conflicto, señala tajante, "es otro gobierno".

Nosotros, dice, "pensamos que la resolución de las condiciones de vida no basta. No basta con que se tenga la tierra, el trabajo, la casa, la educación, los hospitales y las escuelas, porque si no cambia la estructura de arriba todo esto puede volver a desaparecer, todo puede ser un espejismo.

PREGUNTA.- Si tienen claro que esto no es suficiente, ¿por qué el punto principal, el de la democracia, se manejó como declaratorio y no resolutivo?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Es claro que el Gobierno tenía que negarse a hablar de su renuncia en la mesa de San Cristóbal, por eso los primeros días el comisionado Manuel Camacho Solís declaró que no había agenda nacional, a lo que nosotros respondimos que sí había.

Entonces él insistió en que eran 32 puntos resolutivos y nosotros dijimos que ninguno era resolutivo, que sólo eran 32 respuestas a 34 preguntas del EZLN.

LAS COSAS SE ESTAN
PONIENDO DIFICILES

PREGUNTA.- ¿Hay Ejército zapatista para rato? ¿Están preparados para continuar la guerra?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Nosotros, te insisto, estábamos preparados para la guerra, no para la paz. No sabemos de bien a bien lo que va a venir, pero las cosas allá afuera se están poniendo muy difíciles.

Los ganaderos, los finqueros, los coletos y varios sectores de las "fuerzas vivas" del país se están armando, la situación se está poniendo difícil.

Ya no se ocultan, es público que se reúnen para conspirar. Hay amenazas de muerte, pedradas contra la Catedral, anónimos, reuniones en San Cristóbal, Altamirano, Ocosingo, Las Margaritas, Comitán, Tuxtla Gutiérrez, en todos lados se están preparando.

PREGUNTA.- ¿Entonces la solución no sólo depende del Gobierno?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Eso es claro y yo se lo dije a Camacho. Le dije: "Usted no está tomando en cuenta el tercer ejército de este conflicto, que siempre había sido el segundo, y ustedes lo sabían. Sabían que aparte del Ejército federal estaban las 'guardias blancas', esas que ustedes armaron y entrenaron".

En este contexto --continúa--, aunque Godínez o Riviello estuvieran de acuerdo en llegar a un acuerdo de paz, esa gente, los ganaderos y finqueros, nunca lo van a aceptar, porque son ellos los más reaccionarios del país y es gente muy agresiva.

Pregúntale a los de la caravana Ricardo Pozas del Consejo Estudiantil Universitario, pero además pregúntale a los compañeros cuántas veces no los agarraron a latigazos, o los mataron o torturaron sin que nadie hiciera nada, ninguna autoridad, ningún Ministerio Público, ningún nadie.

PREGUNTA.- ¿Por qué hay tanta incredulidad por el cumplimiento de las propuestas? ¿Cómo pueden saber ustedes si van a cumplir o no?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- El problema de la paz es que la está ofreciendo el mismo gobierno que engañó diciendo que nada de esto ocurría, que había que entrar al Primer Mundo y que todo estaba bien. Es precisamente ese gobierno el que dice ahora a los compañeros que en tres meses va a cumplir todo.

¡No lo puedes creer! De cualquier forma, en la consulta los compañeros decidirán si le dan una oportunidad o no, porque el planteamiento es que en tres meses apenas responde, dan una propuesta... más papeles.

PREGUNTA.- ¿Entonces cuál va a ser la solución?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Cambio de gobierno, definitivamente.

PREGUNTA.- ¿Qué tan factible es ese propósito? ¿Es un objetivo alcanzable?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- ¿Tumbar al gobierno? ¡Pues cómo no! pero, pienso yo, será difícil únicamente con las armas. No puede ser que una sola forma de lucha produzca un efecto de este tamaño. Me refiero a que hay otras formas de lucha, entre otras la electoral.

EL PAIS FUE REBASADO

PREGUNTA.- Se habla de una crisis de partidos políticos y de que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional se crea precisamente porque ninguno de aquellos estaba funcionando, ¿es esto correcto?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Yo pienso que sí, pero es difícil reprocharle eso a los partidos políticos. ¿Con qué autoridad moral se les reprocha a los partidos no haber previsto lo que nadie previó... ese primero de enero de 1994?

Es cierto que los partidos fueron rebasados pero también lo fue todo el país, los medios de comunicación, la sociedad civil, todos.

+ La sociedad civil --señala-- fue la más rápida en adaptarse a las nuevas condiciones y en tomar la iniciativa, otra vez por encima de los partidos políticos, a los que les fue más difícil salir de la inercia que llevaban.

El cambio, insiste el subcomandante, no sólo se dará por la lucha electoral pero, advierte, también por ella. Ahora existe también la lucha armada, las manifestaciones, las huelgas, las protestas, etcétera, etcétera, etcétera...

Es claro, explica, que si el actual partido en el poder quiere mantenerse, llevará al país, ahora sí, al caos, a la guerra civil. No a la guerra de un ejército contra otro, no al enfrentamiento entre el Ejército zapatista y el federal, sino a la guerra de todos contra todos.

PREGUNTA.- ¿Estamos hablando de procesos largos de cambios?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- No, yo creo que no. Todo tiene su momento. La lucha armada a lo mejor ya cumplió su parte, ya provocó una serie de situaciones que ahora se tienen que aprovechar para abrir otros espacios y para que ocurra en serio el cambio.

PREGUNTA.- ¿Es este movimiento armado el que limitará maniobras fraudulentas de algún partido en las próximas elecciones?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Bueno, si el PRI gana las elecciones, ¿quién le va a creer? ¿Quién va a pensar que fue legítimo, que no hizo trampa, que realmente ganó? Este movimiento, que quede claro, no es el que pone las condiciones, es su significado.

En términos militares no teníamos poder para entorpecer al Gobierno, pero la enseñanza que dejó el EZLN es que se puede ser ejército y alzarse y exigir justicia.

PREGUNTA.- Se dice que aunque se firme la paz, este movimiento ya cambió al país, que quedaron estructuras e instituciones muy dañadas. ¿Cómo podrá lograrse la estabilización?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- El sistema tiene muchos recursos para rehacerse. Si las cosas quedaran así como están se podría recuperar rápidamente. Igual decían que no se iba a recuperar del temblor de 1985, o del fraude de 1988 y se rehizo otra vez, ¿no?.

Después del 2 de octubre de 1968 también se dijo que el país no iba a ser el mismo y ya ves, no hubo nadie que continuara, nadie que quedara en una montaña diciendo aquí estamos. Si ahora --reitera-- no pasa algo más, el sistema se podrá rehacer fácilmente.

NO QUIERE EL PODER

+ El subcomandante insiste en que el EZLN no quiere el poder, "¿te imaginas a puros encapuchados en la Presidencia?", bromea. "Nosotros no queremos el poder. Agárrenlo, que lo agarre el que sea, pero que lo haga derecho, con legitimidad y así nosotros tendremos confianza en hablar con ese Gobierno y creerle, porque ya sabemos que ese Gobierno se la tiene que jugar y que si no cumple pues lo quitan otra vez".

No podemos negociar con un Gobierno ilegítimo, así de fácil, dice, por eso planteamos que la lucha electoral puede ser otra forma de lucha, pero que todo depende de que estén las condiciones para que esa vía valga la pena.

Finalmente, advierte el subcomandante, el 21 de agosto todos los votos de abstención serán a favor del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, todas las abstenciones serán a favor de la lucha armada, de la guerra.

Antes de 1994 abstenerse era en contra de un partido político, después del primero de enero abstenerse va a ser un voto para el otro camino, no sólo para el EZLN, sino para la lucha armada toda. Ojalá no sea necesaria.

Esto, señala, es la diferencia con las elecciones de 1988, donde no había otra opción. Ahora ya existe y es la lucha armada.

PREGUNTA.- ¿El futuro de México es más incierto desde el primero de enero?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Siempre fue incierto, pero digamos que el primero de enero se dieron cuenta.

+ Marcos señala con el índice uno de los dos relojes que trae, el de la mano izquierda, el que trae una hora adelantada: "Este reloj no está adelantado, lo que pasa es que el de los demás está atrasado y se dieron cuenta hasta el primero de enero. Este país siempre fue este país, lo que pasa es que hasta ahora lo están descubriendo, al igual que a Chiapas".

PREGUNTA.- Ahora hay cosas tan inciertas como el que se lleve a cabo el próximo proceso electoral, cuando antes había seguridad de ...

SUBCOMANDANTE MARCOS.- ¿Seguridad de qué? --interrumpe--, ¿de que iba a ganar el PRI? Entonces bendita incertidumbre que se ha creado. En diciembre de 1993, el PRI y los partidos de oposición tenían la seguridad de que en agosto iba a ganar el PRI. Ahora ya no.

+ "El cálculo de los partidos políticos de oposición antes del primero de enero era para después del 21 de agosto. Ahora es para antes de esa fecha. Cinco meses es toda una vida", señala el subcomandante.

El problema, advierte nuevamente, será un día después del 21 de agosto y ese día ya se está empezando a decidir.

MANO DURA, OPCION

PREGUNTA.- ¿El EZLN está considerando la posibilidad de la "mano dura" del Gobierno, de etapas de represión e intentos de aniquilamiento del movimiento?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- ¿Una mano más dura? Es una opción, definitivamente, pero en las actuales condiciones del país lo haría más ingobernable.

Tal vez si hubiera sido al principio de la guerra, con una sociedad civil más pasiva, más titubeante o más alejada del significado del Ejército zapatista, hubiera sido posible, pero conforme avanza el tiempo veo más decidida a la sociedad para el cambio y entonces la mano dura no sólo tendría que enfrentar al EZ, o a los partidos políticos de oposición o la prensa progresista, sino a un montón de gente en todos lados.

PREGUNTA.- ¿Están preparados para esto?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Claro que sí.

PREGUNTA.- ¿Creen que haya voluntad del Gobierno para el cambio, que se encamine a un proceso de democratización?

SUBCOMANDANTE MARCOS.- Hay tendencias que aparecen y desaparecen. Me quiero imaginar que van hacia la tendencia del cambio. Sin embargo, la represión y aniquilamiento parece que ya se está saliendo de su control y que viene de otros sectores sociales.

En este sentido, el hecho de que el Gobierno se plantee un proceso de paz y algunos sectores sociales se impongan a ese proceso, como los ganaderos o finqueros, significa que sus propias fuerzas están fuera de control.

Si se deciden por la opción dura, corren el riesgo de tener menos control de la situación del que tienen ahorita, lo que significa que habría mayor ingobernabilidad, no sólo respecto a las fuerzas que reprimen, sino también a las fuerzas represoras.

No habría rienda para ese caballo desbocado, sentenció.

 

Semanario PUNTO
21 de marzo de 1994
Entrevista al Subcomandante Marcos
Por Gloria Muñoz R., enviada


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