Ingenios y Trovadores.

El acto creativo  depende en mucho del contexto social en el que el artista se desarrolle. La relación entre clase social y artista se hace más evidente cuando el arte que producen los creadores populares es descalificado o desdeñado por los artistas vinculados a las élites económicas y de poder, bajo los argumentos de  sentido estético y de valores de belleza con parámetros ajenos a la cultura que los produce.

La bola suriana del estado de Morelos, en tanto forma de expresión artística  popular, se comenzó a generar desde la segunda mitad del siglo XIX, con la narración épica de las hazañas de los bandidos  llamados Plateados entre los que destacan la Bola Suriana de Lorenzo Caspeta, compuesta por Marciano Silva Peralta y  el relato de la aprehensión y muerte del último de los Plateados, en la Bola Suriana de Prisco Sánchez original de Joselito Mariaca.

El canto de las hazañas de los bandidos morelenses y la existencia y acciones de los mismos correspondía a una rebeldía primitiva, producto del malestar social creado por una escenografía estatal  en la que la propiedad comunal iba siendo paulatinamente absorbida por el acaparamiento de tierras en la generación del sistema de haciendas y la consiguiente proletarización y peonaje acasillado de los pobladores de las comunidades.

 

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Fuente:

Antonio Avitia Hernández. Las Bolas Surianas: Históricas,
Revolucionarias, Zapatistas y Amorosas, de Marciano Silva.

Avitia Hernández Editores. México, Primera edición 2004.
235pp. Edición del autor.