Corrido de Marciano Silva.

 

Soy el rústico cantor de las montañas

que al acorde de mi destemplada lira,

voy cantando de los héroes las hazañas

y del déspota tirano la ignominia.

 

Soy del sur ignorado publicista

que sin gracia ni cultura en la ocasión,

voy cantado del tirano la injusticia

y ensalzando el patriotismo de un campeón.

 

No es el rifle el que manejo con destreza

ni la brida del intrépido corcel,

es la pluma mi cañón y mi estrategia

y mi verso la metralla, a mi entender.

 

Son las armas con que lucho en el presente

y con ellas lucharé sin descansar,

combatiendo a los tiranos que imprudentes

sólo anhelan el conflicto nacional.

(CATALINA H. DE GIMÉNEZ. Op. Cit., p.299)

 

Las tres composiciones anteriores se caracterizan porque no son del tipo narrativo sino más bien descriptivo y de arenga.  Soy Zapatista del Estado de Morelos, se transformó  el himno del Ejército Libertador del Sur y fue la  pieza musical que dio identidad a los revolucionarios seguidores del Plan de Ayala, a partir del momento en  que fue proclamado por Emiliano Zapata.

 PÁGINA ANTERIOR / PÁGINA SIGUIENTE

 

.
Fuente:

Antonio Avitia Hernández. Las Bolas Surianas: Históricas,
Revolucionarias, Zapatistas y Amorosas, de Marciano Silva.

Avitia Hernández Editores. México, Primera edición 2004.
235pp. Edición del autor.