CORRIDO DE
EMILIANO ZAPATA.

Autor: Servando Acuña.

Olor a fuego en el viento
balazos en la canción,
carabinas en el norte
y en el sur revolución.

La tibia tierra morena
de verde pintó al ejido,
de blanco a la caña dulce
y de rojo al pecho herido.

La bandera sabe bien
que allá en la tierra suriana,
nació la cruz del Ideal
soñando con un mañana,

y en sus sueños tricolores
-verde, blanco y colorado-
florecieron ilusiones
para el surco y el arado.

El corazón de un valiente
y la fuerza del destino,
alumbraron con su luz
la vida de campesino.

Zapata fué para el indio
la voz clara de un hermano,
fué libertad y esperanza
del horizonte suriano,

por eso lloró el paisaje
en la pradera esmeralda
cuando supo que mataron
a Zapata por la espalda.

Lo mató Jesús Guajardo
y nunca tuvo castigo,
lo mató Jesús Guajardo
el que dijo ser su amigo.

¡Ay, Emiliano Zapata...!
ya te quedaste dormido
donde sueñas no te hieren
ni la traición ni el olvido.

Torres Burgos y Merino
no pudieron defenderte,
también ellos acudieron
al llamado de la muerte.

Las mazorcas en la milpa
lloran lágrimas de plata
porque allá por Chinameca
ya mataron a Zapata.

Llora su caballo blanco
ya sin jinete y sin bridas,
y en la estrella de su frente,
lloran magnolias dormidas,

lloran la cumbre y el llano
y en el cielo azul abierto
lloraron luna y luceros
cuando lo vieron ya muerto.

Llora la espiga en el campo,
llora el pueblo y la familia
y lloran lágrimas rojas
jacaranda y bugambilia.

Llora el corrido cantando
la historia de su canción:
-olor a fuego en el viento
tristeza en el corazón...-

¡Llora, campiña suriana,
y si ocultas tu sollozo,
que florezca en cruz de amores
o en la seda de un rebozo...!


 

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Fuente:

Servando Acuña.
"Corrido de Emiliano Zapata", en
Corridos y Colores. p. 45 a 47. Primera edición.
Edición del autor. México, 1953.
Páginas 45 a 47.

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