SALUDOS. ¡OH!
PATRIA MÍA! A LA
TUMBA DE
LOS HÉROES.

Autor: M. A.

Saludos ¡Oh Patria mía, la tumba de los héroes
que están en gloria eterna, gozando en dulce paz
pa´ ensalzar el nombre de Hidalgo y otros héroes
y bendecir la historia que hoy vino a consagrar.

Recordando de aquellos nobles ancianos
hoy la fecha de mil novecientos diez,
que han libertado nuestro pueblo mexicano
del intento que amaban los españoles.

Hoy la patria en sus glorias secas no vio sus flores
las mas pulidas esencia de cáliz apuró,
convertida entre tanto en sangre y ardores
al ver que de sus promesas ninguna se cumplió.

Dios le ha dado un poder tan soberano
a otro Hidalgo que ha nacido en nuestra Patria
estas honras recibió don Emiliano
a quien nombramos general, Sr. Zapata.

Hoy si Benito Juárez volviese aquí a la vida
iríamos muy gustosos a dar nuestra ovación,
entonces levantará su faz más resentida
como serena el alba los tintes de una flor.

Este hombre que ha nacido en nuestro estado
le ha pedido por su honra a Dios clemencia,
porque se ha visto con la espada en la mano;
él defiende con honor la independencia.

Comprendo yo que Juárez le dio desde su gloria
su cetro y su corona al bendecir su honor,
es fuerza que le demos lauro a la historia
y libre de este yugo a toda la nación.

Si el trino que se escucha ente las aves
y la flor que da su aroma al suelo santo
miles de honras te consagro en tus altares
y con el trino matinal borren tu llanto.

En fin, si en lo futuro mis nobles ciudadanos
llegase otra conquista de gobierno español,
tendremos siempre en cuenta al Sr. Don Emiliano
el irá en defensa de nuestro pabellón.

Si en tumba más sombría llegase a verte
una palma dolorida voy a darte
y al llegar yo besaré tu loza inerte,
recordando de la historia que dejaste.

En fin, señores, yo pienso cual pobre mexicano
pedir una indulgencia si la merezco yo
y reciba por obsequio hoy dan Emiliano
laureles y guirnaldas y el cetro de su honor.

A ti, digno general, hoy te pido
que te dignes dispensarme por honra,
de mi es un elogio el que he tenido
porque el autor fuiste en la sangre redentora.

En fin, ya me despido de esta amable reunión,
suplico que se sirvan mis versos otorgar,
Uds. muy bien saben que mi ramo no es trovar
también me perdonen si he venido á importunar

Mas en fin, nobles caudillos, me despido,
Señor Eufemio y también don Emiliano,
Dios los bendiga para siempre por su mano
para liberar a nuestro pueblo mexicano.

 

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Fuente:

Valentín López González (recopilación).
Poemas y corridos al general Emiliano Zapata.
Tomo II.
Instituto Estatal de Documentación
de Morelos. Cuernavaca, Morelos,
México. 2002. Páginas 41 y 42.

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