ZAPATA.

Autor: Luis Bruno Ruiz.

Allí estaba el Macehuatl
estirando la mano
y cargando un fardo
de losas de olvido...

Allí estaban los "siervos"
amarrados a la "estancia",
y ahogando las ansias
como niños delgados
que no saben defenderse
en la cuna de un vientre...

Allí estaba la "peonía"
con la mano clavada
en la frente,
para detener el alba
de un grito,
cuando se azotaba
la víbora del látigo
en la cara del llanto...

Esto y más miraba
Nuestra Señora de la Tierra
la que tiene en sus manos
los pasos de los indios
en la angosta vereda
donde caben las distancias
asaltadas de sombras...

Esto y más miraba el Sol,
que el amo no podía
tapar con la barrera
espinosa de sus dedos.

Esto y más miraba el viento,
músico entre ramas
y caminante con sandalias
de pájaros de sueño...

Pero al fin, un hombre
cosechó palabras,
semillas de la tierra,
y en el relámpago
de un relincho
del caballo de la aurora,
levantó lá bandera
de un grito ardiendo
pidiendo libertades...

CORO DE INDIOS MUERTOS

Señor, Zapata: somos los indios
que seguimos tu sombra.
Somos los que caímos
cobijados con la sangre
de nuestra propia herida...

CORO DE INDIOS VIVOS

Señor, Zapata: Todavía tu voz escuchamos
entre las estacas
de nuestros brazos levantados.
A veces en las llanuras extendidas
de la Aurora,
hemos mirado tu caballo que pasa
iluminando vivamente
los harapos de nubes...

CORO DE TODOS LOS CAMPESINOS

Señor, Zapata: Te damos las gracias,
porque a golpes de voces
de tu Plan de Ayala
rompiste las cadenas
que sumían en la Noche
a Nuestra Señora la Tierra

(SE MIRA UN DESFILE DE SOMBRAS
EN UNA VEREDA...)

 

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Fuente:

Luis Bruno Ruiz.
Tres Poemas Zapatistas.
Editorial Pensamiento Contemporáneo.
México, 1969. Páginas 3 y 4.

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