HABLA EL GENERAL
COYOTE.

Autor: Celedonio Serrano Martínez.

- Por Dios y mi madre santa
que bendigo la ocasión,
no esperaba dicha tanta
ni sentir tanta emoción;
si se anuda mi garanta
hablará mi corazón.

Señor general Zapata:
lo que diga no le asombre,
la fama es como la plata
cuando le acompaña al hombre:
lo alza tanto, que se aprenden
hasta los niños su nombre.

Cuando Lagunas un día
me invitó a la rebelión,
yo vi en él tal alegría,
que al punto mi corazón
le ofrecí sin cobardía
ni consultar la razón.

Me habló de usted esa vez,
dijo que al pueblo ofrecía:
libertad, tierras y escuelas,
que la hacienda volvería
a dividirse en parcelas;
pero que primero habría
tal vez que perder las muelas.

No he conocido parcela,
ni mis padres la han tenido;
nunca he asistido a la escuela
porque en mi pueblo no ha habido;
si esto Zapata nos da
-le dije- me voy contigo.

Y desde entonces mi vida
la di a la Revolución,
se ha rifado en la partida
andando en la quemazón;
pero su nombre la anima
y la llena de valor.

Conmigo viene esta gente
que le quiere y le venera,
en el combate es valiente
y nunca se desespera;
su nombre lleva en la mente
como estandarte o bandera.

Acepte pues, de El Coyote,
este saludo sincero;
y cuéntelo entre sus filas
como a su mejor acero,
aunque aclaro, que El Coyote,
es el batallón entero.

 

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Fuente:

Celedonio Serrano Martínez.
El Coyote. Corrido de la Revolución.
Ediciones del Municipio de Acapulco, Guerrero.
México, Primera edición, 1951. Edición 1978.
Páginas 265 a 267.

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